Turismo

RUTAS TURÍSTICAS HISTÓRICO-PATRIMONIALES VINCULADAS A LA RUTA DEL VINO: MUSEOS Y HACIENDAS

A continuación se entregan una serie de sitios de visita como alternativa turística de carácter histórico- patrimonial de la VI Región, posibles de conocer y vincularse a los actuales recorridos de la Ruta del Vino. Para estos efectos, se han separado por tres categorías: monumentos históricos o nacionales, museos y haciendas coloniales. Al final de esta sección se presenta el mapa de lo propuesto.

Ruta de Monumentos

Considerando la unión temática, arquitectónica y natural entre estos tres ejes, se ideó una ruta que los involucrara integralmente, creando un circuito atractivo para el turista. En cuanto a los monumentos más relevantes de la zona en estudio, se consideran:

COMUNA DE RANCAGUA

Iglesia de la Merced de Rancagua. Estado esquina NE con Cuevas.

Casa de Don Calixto Rodríguez. Actualmente Museo Regional de Rancagua. Estado Nº 685.

Casa del Pilar Esquina o de Piedra. Actualmente Museo Regional de Rancagua. Estado Nº 684 – 682.

Casa Patronal de Ex-Fundo El Puente. Actualmente Casa de la Cultura de Rancagua. Av. Cachapoal esquina SE con Millán. El antiguo inmueble es la única estructura que queda en pie de un conjunto de habitaciones que sirvieron de Casas Patronales al Fundo El Puente, hijuela de la Hacienda El Carmen. Su dominio a comienzos del siglo XVIII, señala que perteneció al presbítero don Gabriel de Soto y Córdova, quien en 1744 un año después de la fundación de la Villa Santa Cruz de Triana, hoy ciudad de Rancagua, la cedió en herencia a su sobrino don Francisco de Soto.

COMUNA DE GRANEROS

Casa Hodgkinson. Av. La Compañía esquina S con Av. O’Higgins. Graneros. Es la casa de Mr. Hodgkinson, quien descubrió la mina del Teniente.

COMUNA DE CODEGUA

Pukara del cerro de La Compañía. Cerro La Compañía.

Casa Patronal del Fundo Los Perales. Se incluye: el Parque, Llavería y Antigua Casa de la Administración. Av. San Leonardo Murialdo esquina Caupolicán.

COMUNA DE MACHALI

Campamento Sewell. Límites: por el sur, eje de la Quebrada El Teniente; por el oriente, el borde oriente del inclinado 45 e inicio de planta de molienda por el oriente; por el norte, muro de contención, ex límite del Campamento Americano y taller de recuperación de carros; por el poniente, Puente Rebolledo, eje ex línea de ferrocarril y límite del gimnasio. Ladera del Cerro Negro, en la precordillera de Los Andes, 53 kms. al oriente de Rancagua.

COMUNA DE SAN FERNANDO

Huellas de animales extinguidos. Termas del Flaco.

COMUNA DE PALMILLA

Casa patronal Hacienda San José del Carmen El Huique. 9 kms. al NO del Pueblo de Palmilla.

Museos de la VI Región

En cuanto a los museos de la región se tiene:

MUSEO REGIONAL RANCAGUA

Inmueble ubicado en calle Estado Nº 685 de la ciudad de Rancagua. Su estilo es representativo de la arquitectura colonial urbana del siglo XVIII. Cuenta con una superficie original construida de 667,75 m2., y una ampliación de 355 m2., lo que da un total de 1.022,5 m2., de edificación. Se ignora la fecha exacta de su construcción, y su primer dominio data de 1797, año en que un vecino de Rancagua de apellido Rodríguez la vende a don Francisco Baeza. La característica constructiva principal de la propiedad es: su primer y único piso asentado sobre fundaciones de piedra bolón, con muros estructurales de 1.10 mts., x 0,70 mts., de espesor; tabiques de madera con relleno de adobe parado y entablados revocados con barro; armadura de techumbre y pilares en corredores. Su cubierta está protegida con tejas de arcilla hechas a mano; sus pisos interiores son de tabla y ladrillo, y sus corredores exteriores de baldosín.
Varias salas están dedicadas a don Bernardo O’Higgins y su vida. Desde el año 1970 a la fecha este inmueble cobija al Museo Regional de Rancagua, cuyo estado de conservación es bueno. La colección del Museo está organizada formando distintas ambientaciones de una casa del siglo XIX, en la que se encuentra un escritorio, un salón, un comedor, una sala de imaginería religiosa y una sala de la época de la Independencia, con objetos y documentos de los Padres de la Patria.

MUSEO DE COLCHAGUA

Inmueble ubicado en Avda. Errázuriz 145 de la ciudad de Santa Cruz. El Museo de Colchagua pertenece a la Fundación Cardoen, entidad cultural sin fines de lucro, iniciativa del empresario e industrial Carlos Cardoen Cornejo.
La colección del museo está organizada en 11 secciones: Paleontología – Paleoindio en Chile – Arte Precolombino – Conquista y Colonia – Arte Litúrgico – Independencia – República y Guerra del Pacífico – Folklore, aperos de huasos y carruajes -Maquinarias Agrícolas y viña – Equipos de agua – Líticos exteriores Paleoindio.

Estas colecciones de diversa naturaleza que se han ido formando a lo largo de más de 20 años de búsqueda dentro y fuera de Chile, le otorgan a la muestra un carácter multifacético. No se trata solo de un contenido regional sino que abraza aspectos como la Paleontología, el mundo Precolombino y la historia de Chile. Aparte de las piezas del Patrimonio Cardoen el Museo exhibe muchos objetos que se deben a familias y personas con arraigo en la zona e incluso de fuera, lo que testimonia la adhesión de la comunidad a una iniciativa llamada a tener fuerte incidencia en el devenir cultural de la región central del país.

CASA PATRONAL DE LIRCUNLAUTA (MUSEO COLCHAGUA)

El inmueble ubicado en la calle Juan Jiménez con Alameda en la ciudad de San Fernando, es una antigua Casa Patronal levantada en el siglo XVIII en los terrenos pertenecientes a la Hacienda Lircunlauta la que está fuertemente ligada a la historia de San Fernando, por cuanto continua a esta propiedad, en un terreno de 450 cuadras el Gobernador don José Antonio Manso de Velasco, funda entre dos ríos la Villa San Fernando de Tinguiririca, hoy ciudad de San Fernando.La casona de típica arquitectura colonial rural del siglo XVIII consta de un núcleo central que encierra un gran patio rodeado de corredores y un patio posterior abierto en “U”. Contiguo hacia el Norte de la propiedad se ubican las bodegas y patios de labores.
Su fachada principal se presenta como un sólo y largo cuerpo horizontal de un piso, donde sobresale un volumen arquitectónico de dos niveles de influencia urbana atravesado por un zaguán de ingreso. La propiedad descansa sobre cimientos de piedra – bolón y sobrecimiento de albañilería de ladrillo en aparejo de 0,70 m., de espesor y 0,60 m., de alto, y muros de 0,70 m., de espesor. La techumbre de par, tirante y nudillo es de madera de roble al igual que los pilares del corredor. Protege la cubierta de la techumbre tejas de arcilla hechas a mano. La construcción colinda lo urbano con lo rural.
En la actualidad el inmueble está dividido en dos sectores. El sector Norte de la propiedad con una superficie de 1.850 m2., es de dominio particular y está destinado a bodegas. El sector Sur con una superficie de 4.056 m2., pertenece a la I. Municipalidad de San Fernando y alberga a la Casa de la Cultura de esta ciudad.

Además es posible conocer lugares que se pueden denominar museos vivos, tales como:

SAN VICENTE DE TAGUA TAGUA

Ubicado 52 Kms. al Suroeste de Rancagua, accediéndose por el cruce existente en Carretera Panamericana a la altura de Pelequén.
Su principal atractivo lo constituye la Laguna Seca de San Vicente, la cual fue escenario del asentamiento de la primera ocupación humana detectada en Chile hace 11.380 años. En el mismo sitio se encontraron vestigios de pueblos cazadores-recolectores que comprueban otra ocupación que data de 4.180 años A.C.
Otro hallazgo se relaciona con osamentas de 8 mastodontes, caballos y ciervos americanos que datan de unos 12.000 años.

(Fuente: www.monumentos.cl; www.vi.cl/turismo)

Haciendas Coloniales

Antecedentes y Características Arquitectónicas de las Haciendas Coloniales

La Colonia española en Chile marcó la concepción de la arquitectura chilena. Los hacendados coloniales deben su diseño, forma, distribución y construcción a las características del entorno rural, a los fenómenos naturales de nuestro país, como los terremotos, a los constantes enfrentamientos con los indígenas y al trabajo del campo.

El arquitecto Roberto Dávila, escribía en 1927 que la arquitectura de las casas patronales se caracterizaba “por su sencillez y austeridad, por sus robustas proporciones y amplia escala, en esto influyó el bajo costo de los terrenos y la frecuencia de los temblores”(1).

El predominio de las casas de un solo piso, con muros de enorme espesor, un altillo sobre la portada y pilares de madera que marcaban los corredores a la entrada de la casa, hacen de esta arquitectura colonial un concepto prácticamente uniforme en todo el Valle Central.

Los ladrillos que se usaban para el piso se hacían con el mismo material de las tejas (barro, paja y greda cocida). Las tejas se hacían utilizando el muslo como molde.

Las casas constaban de ocho o más patios, además de corrales, galpones, bodegas y capilla.

REQUÍNOA (Lugar de legítima quínoa, quechua)

Sus terrenos fueron otorgados por el Gobernador Capitán General don Fernando Talaverano y Gallegos, en 1617 a la Compañía de Jesús. El camino Real atravesaba esta comuna. El conjunto arquitectónico del que dispone esta localidad es de una antigüedad mayor a 200 años, incluyendo parque, llavería y la casa de administración.

El pueblo tiene una muestra importante de casas de adobe y tejas con fachada contínua, destacando la Calle Arturo Prat. La cantidad de casas patronales que se erigen al oriente de la línea férrea son de importante representatividad de la vida colonial. Están roseadas por especies europeas autóctonas. Se destacan: El fundo Santa Amalia, las Bandurrias, Las Cabras, Totihue y Pichiguao, todas construidas antes del 1900.

Esta comuna luce un Monumento Histórico desde 1995, el Fundo Los Perales, antigua Hacienda san José, donde se hallan casas patronales muy representativas.

(Fuente: Seremi MINVU VI Región)

Fue en esta localidad donde se albergaron los patriotas y españoles durante las batallas por la Independencia en 1813 y 1814. De hecho, fue aquí donde las tropas del general español Mariano Osorio se refugiaron, en la hacienda de don Francisco Valdivieso.

ROSARIO El Fundo “Casas de Rosario”, es un conjunto de construcciones que corresponde a lo que antiguamente era la casa y las bodegas de la propiedad. Este conjunto se ordena entorno a un patio de acceso contenido por la casa, cuya planta en forma de “U” limita este lugar. Estas construcciones se caracterizan por estar rodeadas de corredores amplios, con pilares de madera sobre base de piedra y que nacen de la prolongación del alero.

En el sector de La Isla, se encuentran las casas propias de Rosario, las cuales se caracterizan por el uso de la fachada continua, una subdivisión predial de sitios alargados, con frente pequeño y muy profundos. Las fachadas son simples y su decorado se basa en elementos como las ventanas, y sus marcos tallados en madera y protecciones de fierro forjado que se contraponen a la austeridad de los otros elementos ornamentales.

La plaza Arturo Domínguez, se encuentra bien equipada, tiene asientos y una adecuada iluminación. Los jardines están ordenados según diagonales que llegan al centro de la plaza. La vegetación corresponde a árboles altos, densos y en su mayoría de hoja perenne.

La Estación de trenes se ubica en un paisaje bastante característico, entre postes, cables y rieles, que les dan un aire particular a las estaciones. Estos edificios corresponden a volúmenes regulares y muy sencillos, de un piso, con techumbre de grandes aleros, y una ornamentación austera.

La Parroquia se sitúa en el sector viejo de Rosario, rodeada de casas de un piso y fachada continua. Está al interior de una plazoleta, por lo que es difícil percibirla por completo, pero por otro lado, esto genera un gran espacio al aire libre de acceso, y que tiene la función de antesala para la iglesia. Esta construcción corresponde a un volumen regular, de techumbre a dos aguas, donde la fachada principal se convierte en el elemento ornamentado más importante, y es literalmente la cara de esta iglesia. La decoración es austera.

En el sector viejo de Rosario, se sitúa la “Casa de la cornisa”, frente a las estaciones de trenes, lo que le da la particularidad de enfrentar una calle que aparece mucho más amplia que todas las otras de la localidad. Esta construcción se sitúa en una esquina, frente a la línea del tren y corresponde a un volumen de un piso, fachada continua, y con un predio angosto y profundo. La ornamentación se basa principalmente en los elementos de madera como puertas, ventanas, y una gran cornisa tallada, que es lo que la destaca entre todas las otras viviendas. Esta casa respeta el ochavo, tan característico de las manzanas de la colonia. Y la fachada trata el zócalo a través de un pequeño relieve sobre el muro, sin que éste exista realmente.

RENGO Su fundador fue don Tomás Marín de Poveda. La bautizó con el nombre de “Lugar del Río Claro o Clarillo”, por eso actualmente se reconoce como Río Claro.
Uno de los vestigios indígenas más antiguos se encontraron en esta localidad, donde albergaban los indios promaucaes. En el siglo XIX fue rebautizada con el nombre de “Villa Deseada”, ya que se convirtió en un lugar de descanso para los viajeros del camino real.

Los lugares de mayor relevancia arquitectónica son:

El Convento de las Benedictinas, con una capilla que data de 1770. Don Gaspar de Ahumada y Mendoza la reconstruye en su hacienda de Apaltas de Mendoza, ya que su primera construcción fue en 1698. El siguiente propietario de la hacienda, don Manuel Fernández de Valdivieso la termina de construir y sus descendientes la donan en 1880 a los Padres Asuncionistas, como se relata en el texto histórico. Se destaca por ser un conjunto arquitectónico de gran belleza por su altura y magnitud. Esta capilla y el convento tuvieron gran importancia en el período de la Reconquista al haber sido usado por los bandos contrarios como refugio y retaguardia.
La Hacienda Mendoza, ubicada al frente, fue parte de la propiedad de los padres asuncionistas. Tiene elegantes terminaciones y es de interesante distribución colonial. Las calles del sector “La Isla”, con viviendas de adobe y tejas de fachada continua otorgan una clara definición sobre la arquitectura colonial. La Avda. Bisquertt, es la calle principal de Rengo, fue creada a fines del siglo XIX en terrenos donados por don José Bisquertt.

Las evidencias arqueológicas que circundan la historia de esta comuna se basa en las evidencias de la penetración inca en tierra chilena. El cerro que domina el pueblo lleva una impresión de esta verdad, que son los soles pintados en el sector sur oriente de éste mismo.

Pueblo de indios con data desde la conquista, en 1593 pasa a ser parte de la jurisdicción de don Alvaro Villagra.

En este lugar se instaló el convento franciscano de San Antonio, en 1635. Esta comuna es más antigua que San Fernando y Curicó. Sólo un indígena se quedó con parte de estas tierras, el cacique Alonso Pichicote, en 1602.

Don Francisco Núñez de Pineda, autor del libro “El Cautiverio Feliz”, el cual narra su convivencia con los indígenas como prisionero de guerra, vivía en esta comuna en el siglo XVII.

El diseño urbano de la ciudad es lineal, con una calle recta central y otra que circunda el cerro. Destaca la Iglesia de una sola nave con un altar de San Judas Tadeo y la Iglesia de Pelequén. Los muros antiguos de las fachadas de las casas es un ejemplo histórico que junto con la plaza y la parroquia conforman la voz del pasado de Malloa.

SAN VICENTE DE TAGUA – TAGUA

Importante ciudad arqueológica de la Región. Su pasado nos transporta a los orígenes del asentamiento aborígen de esta zona, el cual tiene una antigüedad de 11.000 años. En torno a la laguna Tagua – Tagua, se ubicaron los indígenas de esta zona, dejando todos sus vestigios que fueron encontrados a mediados del siglo XIX, después de que su dueño, Don Javier Errázuriz la desecara para evitar inundaciones en épocas de crecida. A partir de este hecho, quedaron al descubierto una serie de elementos de uso doméstico y de fauna pleistocénica. Mastodontes y caballos americanos fueron el gran hallazgo.

Plaza San Vicente de Tagua Tagua

(Fuente: Seremi MINVU VI Región)

Esta ciudad desde sus inicios se caracterizó por su avance urbano y poblacional, que la distinguía del resto. Una de las haciendas más extensas se encuentra en Tagua – Tagua, la cual cuenta con una superficie de 10.000 cuadras y data del siglo XVIII.

La plaza de San Vicente muestra un interesante trazado que responde al patrón urbano español, una muestra arquitectónica muy representativa, ya que las edificaciones mantienen las características tradicionales.

Otra interesante muestra antigua es la casa de doña Carmen Gallegos, con una planta el forma de H, amplios corredores y patio interior. También destaca la casa Lisboa, en otro sector de la Comuna, la cual destaca la colonial forma de “U”, con tradicionales galerías. Asimismo, el Fundo Viña Casas Viejas, con más de 200 años, y el Fundo Pencahue, el cual cuenta con una capilla, destaca también su valor arquitectónico.

QUINTA DE TILCOCO
(Agua de chilco)

Los registros más antiguos de esta comuna datan del siglo XVII, cuando el Padre Martín de Montenegro recibe una Merced de Tierra en este lugar. En 1835, doña Josefa Ramírez y Molina, propietaria de Tilcoco, funda una capellanía para la evangelización del pueblo, casa que ahora se ocupa para ejercicios espirituales. La torre que está sobre el portón de acceso y los patios con corredores son una clara muestra arquitectónica de la Colonia. A principios del siglo XX, don Daniel Ortúzar erigió el monumento en honor a la Virgen del Carmen que hay en el pueblo.

Plaza Quinta de Tilcoco

(Fuente: Seremi MINVU VI Región)

COINCO
(Agua del arenal)

Reconocido como un curacazgo incásico, o lugar donde se asienta el curaca, representante del inca. Como villa, tiene un claro diseño indígena, con influencias hispanas de corredores hacia la calle.

La Municipalidad también mantiene el diseño colonial hispano, con toda su sencillez. En el callejón Ureta se distingue una casa roja con gran techumbre de tejas y en Copequén se encuentra la capilla con corredores hacia la calle.